(Cliquear sobre el título para escucharlo
por la orquesta de Francisco Lomuto)
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Cuantas noches fatídicas de vicio
tus ilusiones dulces de mujer,
como las rosas de una loca orgía
les deshojaste en el cabaret.
Y tras la farsa del amor mentido
al alejarte del Armenonville,
era el intenso frío de tu alma
lo que abrigabas con tu zorro gris.
.
Al fingir carcajadas de gozo
ante el oro fugaz del champán,
reprimías adentro del pecho
un deseo tenaz de llorar.
Y al pensar, entre un beso y un tango,
en tu humilde pasado feliz,
ocultabas las lágrimas santas
en los pliegues de tu zorro gris.
.
Por eso toda tu angustiosa historia
en esa prenda gravitando está.
Ella guardó tus lágrimas sagradas,
ella abrigó tu frío espiritual.
Y cuando llegue en un cercano día
a tus dolores el ansiado fin,
todo el secreto de tu vida triste
se quedará dentro del zorro gris.
Avenida Corrientes 1181 Declarada Sitio de Interés Cultural por su aporte
a la identidad porteña desde 1902
“La familia Cocitore, que introdujo en el país la primera máquina manual para fabricar helados, inauguraba en los comienzos del siglo la que se convertiría en la célebre heladería El Vesuvio, la primera de la Argentina. Dos personas debían operar la manivela del gran cilindro de cobre que, rodeado de hielo y sal, prescindía de la energía eléctrica para fabricar ricos helados. En 1920, para asegurarse la actividad del local durante todo el año, ampliaron su rubro a confitería, sirviendo chocolate con churros y una sabrosa pastelería.
Deambularon por el local -ubicado a pocos metros del Obelisco- personajes famosos, como Carlos Gardel, Juan Manuel Fangio, Alfredo Palacios, Luis Sandrini y Jorge Luis Borges, entre muchos otros. Y Astor Piazzola, con la poesía de Horacio Ferrer, plasmó en el tango La última grela su homenaje a El Vesuvio.
En la actualidad el lugar es sede de múltiples actividades culturales: muestras plásticas, presentaciones de libros, homenajes, que agregan un atractivo aún mayor a su oferta comercial y lo promueven como un sitio de referencia de la porteñidad para vecinos y turistas.
Hoy, trascurrido más de un siglo de su apertura, y a pesar de las tecnologías modernas, sus dueños se jactan de seguir elaborando un helado artesanal.”
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(Foto: Propiedad de Malena Tango)
(Información: Cortesía de Buenos Aires.gov.ar)
Fue una maestra de origen húngaro (otros dicen polaco) que llegó a la Argentina en 1870 conformando el grupo de “Las maestras de Sarmiento”. Sarmiento, antes de ser presidente, pasó un tiempo en los Estados Unidos en donde se vinculó con la comunidad educativa e intelectual y trabajó arduamente para traer educadores a nuestro país, lo que logró una vez asumida su presidencia.
Bienvenido a este blog creado para compartir mi amor por Buenos Aires y por el Tango Argentino.
Ilustración: Aníbal Troilo por Hermenegildo Sábat
http://www.hermenegildosabat.com.ar/
Malena canta el tango como ninguna
y en cada verso pone su corazón.
A yuyo del suburbio su voz perfuma,
Malena tiene pena de bandoneón.
Letra: Homero Manzi - Música: Lucio Demare
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