Jan 03 2010
Archive for January 3rd, 2010
Jan 03 2010
Invierno en Montreal…
Jan 03 2010
El tango del día: Gólgota…
Gólgota
Tango – 1938
Música: Rodolfo Biagi - Letra: Francisco Gorrindo
(Cliquear sobre el título para escucharlo.)
.
Yo fui capaz de darme entero y es por eso
que me encuentro hecho pedazos,
y me encuentro abandonao.
Porque me di, sin ver a quién me daba,
y hoy tengo como premio
que estar arrodillao.
Arrodillao frente al altar de la mentira,
frente a tantas alcancías,
que se llaman corazón;
y comulgar en tanta hipocresía,
por el pan diario,
por un rincón.
.
Arrodillao, hay que vivir,
pa’ merecer algún favor;
que si de pie te ponés,
para gritar
tanta ruina y maldad.
Crucificao, te vas a ver,
por la moral de los demás;
en este Gólgota cruel,
donde el más vil,
ése, la va de Juez.
.
No me han dejao
más que el consuelo de mis noches,
de mis noches de bohemia,
mezclar sueños con alcohol.
Ni quiero más, me basta estando solo,
teniendo por amigo
un vaso de licor.
Que por lo menos con monedas he comprado,
a quién no podrá venderme,
quién me prestará valor
para cumplir en este circo diario,
con las piruetas
de tanto clown.
.
(Partitura y letra: Cortesía de Todo Tango)
Jan 03 2010
Troilo y Piazzolla II…
Troilo y Piazzolla II
Como en todas las historias, siempre hay más de una realidad.
El otro día compartimos la versión de Horacio Ferrer,
hoy leemos al mismo Astor Piazzolla en un entrevista de 1976:
“Un día se enfermó Juan Miguel Rodríguez, ‘Toto’. Hugo Baralis, que fue mi primer amigo le dijo al ‘Gordo’ que me probara. Troilo contestó: “No, es muy chico, no va a poder tocar esto”. “Mire que puedo”, le respondí. Baralis insistió. Y yo también: “Dejáme Pichuco, dále”, le dije. Entonces, me preguntó si sabía leer música. “Sí, sé todo de memoria”, ahí aflojó.
“Cuando debuté en el Germinal toqué todo de memoria y Orlando Goñi con su eterna cargada empezó a mirarme de costado. “¡Qué! ¿sos norteamericano vos?”, me había escuchado en Rapsodia en blue. “¿Qué hacés con esos acordes raros?”. Empezaron a mirarme como a un bicho. Después del trabajo llegaba a mi casa y me ponía a estudiar música, porque el secundario lo había dejado. Le escribí a mi padre con la noticia y se vino a Buenos Aires con un cuñado en moto. Ya Troilo me había contratado…”
.
(Foto e información: Cortesía de Todo Tango)




