Mar 02 2010
Pies que conversan…
Pies que conversan
En el tango de Gavito, esa especie de conversación íntima entre los pies de los bailarines consigue conquistar ojos y mente. En un diálogo de los pies con un lenguaje propio, que cuenta con diferentes combinaciones y matices: pueden expresar romanticismo, ironía, provocación.
Como cuenta María Plazaola:
‘Gavito puede invitarte a seguir su pie con el tuyo para trazar juntos un dibujo que interprete, por ejemplo, la música del violín. Hay que aprender muchas palabras para dialogar con él en su lenguaje.’
El juego de los pies es independiente del movimiento del resto del cuerpo. O, mejor dicho, es el resultado de la enorme estabilidad del cuerpo
de los bailarines que, durante el baile, se mueven siempre en un
equilibrio perfecto.
Como casi siempre en el tango, esta sutileza tiene un origen popular, legendario quizás… Cuando Gavito era joven, en las veladas de milonga la mayoría de las chicas iban acompañadas por sus madres, tías o hermanas mayores. Estos ángeles de la guarda tenían que cuidar que los abrazos de los milongueros no fueran demasiado apretados, o que la mano derecha del hombre no se deslizar muy abajo por la espalda de las muchachas… Es por eso que el bailarín popular se las ingeniaba para crear un movimiento con los pies que sustituyera metafóricamente las caricias prohibidas.
‘Tratábamos de seducirlas acariciándoles suavemente los pies.
De esa manera, con la pista llena y la mirada fija en los abrazos,
nadie se iba a dar cuenta‘, confirma Gavito.
.
(Fuente: Carlos Gavito. Su vida, su tango.
Massimo Di Marco, Monica Fumagalli)

¡¡¡¡¡Ahhh jajaja, que bueno lo de los pies!!!!!, los hombres los hombres se las ingenian como sea…..y mira como burlavan a los angelitos de la guarda, ellas miraban para arriba los bracitos y la cosa iva por abajo, jajaja…..me encanto la historia.
UN BRINDIS A LA HABILIDAD MASCULINA
Parece que lo que comenzó como un monólogo ahora es un fluído diálogo de los dos, especialmente por parte de ellas.Qué clave que resulta para el hombre proporcionarle esa pausa para que ella se exprese.
Un brindis por lo prohibido.
Me sumo al brindis
Besos. Malena