Dec 29 2011
Archive for December 29th, 2011
Dec 29 2011
Por qué digo “sí!”…
Por qué digo “sí”
Acabo de publicar un Tango Depress sobre el derecho a decir “no”…
Es justo ahora comentar por qué digo “sí”.
Algunas de las razones por las que digo “Sí”
- Porque lo amo
- Porque es mi PBT
- Porque está bárbaro!
- Porque adoro cómo baila
- Porque adoro abrazarlo
- Porque adoro cómo me abraza
- Porque es mi amigo
- Porque es musical
- Porque huele tan lindo
- Porque me cayó simpático
- Porque tiene potencial
- Porque esa noche quiero probar algo nuevo
- Porque baila horrible, pero me divierte
- Porque le quiero dar celos a otro
- Porque es amigo de un amigo
- Porque es enemigo de un enemigo
- Porque no le puedo decir “no”
- Porque estoy jugada y no me queda más remedio…
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(Foto: Propiedad de Malena Tango)
Dec 29 2011
Augurios..
Carolina Bonaventura y Francisco Forquera
Les desean un feliz 2012
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(Afiche: Cortesía de Mariposita)
Dec 29 2011
A bailar…
Mariano Frumboli y Juana Sepulveda
bailan Pero yo sé
Dedicado a los amantes, seguidores e imitadores de Chicho
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(Video: Cortesía de gobbogiraffa)
Dec 29 2011
Tango Depress…
Tango Depress
El derecho a decir “No, gracias”
En estas tierras extranjeras el cabeceo no existe. La costumbre es ir a invitar a la persona (mujer u hombre), lo que suele ser penible a la hora de decir “no”.
Primera escena de la noche
- Querés bailar?
- No, gracias.
- Qué estás esperando?
(Malena piensa: “Que lleguen los pocos buenos bailarines…”)
- No sé… tal vez, tener ganas de bailar…
- Y eso, a qué hora va a ser?
- No sé… Escuche, tengo derecho a decir “no”
- Ah, entonces depende de la persona!
(Malena piensa: “Elemental, Watson!)
Segunda escena de la noche
Milonga de tiempo de Fiestas. Malena sentada luciendo su hermoso vestido nuevo, maquillada, perfumada, peinada, zapatitos de tango a la altura.
Señor entrado en años vestido con horribles jeans, buzo gris con cuerdita, capucha e inscripción universitaria, se acerca con sonrisa de “que piola soy vestido de pendejo”:
- Bailás?
- Non, merci.
Fin.
Tercera escena de la noche
Pareja de amigos nos llevan en el auto. Malena y muchacho amateur con aspiraciones de profesor de tango sentados atrás. De pronto, el muchacho se vuelca sobre Malena:
- Te puedo hacer una pregunta? Podés no contestarme…
(Malena ya quiere tirarse del auto…)
- OK…
- Por qué no te gusta bailar conmigo?
(Malena se pregunta si el muchacho pretende una respuesta honesta y cruel frente a nuestros amigos en común)
- Por qué pensás que no me gusta bailar con vos?
- Porque me dijiste “no” varias veces
(Malena piensa: ahí tenés la respuesta, darling)
- Recuerdo haber dicho “no” una vez, pero no recuerdo la circunstancia
- En realidad, me dijiste “no” las últimas tres o cuatro veces
(Malena piensa: Y para qué insistís?)
- Hmm, no me acuerdo.
- Porque recuerdo que la vez que bailaste conmigo te había gustado
- Ah…
(Malena piensa que la percepción de los otros es diferente a la realidad.)
Algunas de las razones por las que digo “no”
- Porque sé que no sabe bailar
- Porque no sé si sabe bailar
- Porque no me gusta su manera de “bailar”
- Porque se considera “neo”
- Porque no es musical
- Porque no sabe abrazar
- Porque es muy pequeño en relación a mi cuerpo
- Porque es de los que te pone la oreja en la cara
- Porque no está vestido a la altura de las circunstancias
- Porque huele mal
- Porque huele a cigarrillo
- Porque no para de hablar mientras “baila”
- Porque no lo aguanto
- Porque me vino a invitar luego de haber sido rechazado por otra
- Porque es amigo de un enemigo
- Porque si le digo “sí” una vez, va a volver a invitarme
- Porque intenta pasos que no sabe y evito accidentes y papelones
- Porque es un pesado
- Porque estoy esperando que me invite otro
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(Imagen: “El grito” de Edvard Munch)
Dec 29 2011
Raúl Lavié…
Raúl Lavié
“Nunca decidí ser cantor, lo mío se dio por una serie de casualidades.
Todo empezó en Rosario, donde tenía una barrita de amigos que me hacían cantar como un juego. En mi ciudad, durante el verano, se presentaban varietés al aire libre con elencos de Buenos Aires. Una vez vino José Marrone, yo tenía 14 años, y con los pibes le hacíamos publicidad a cambio de entradas. Y en un momento del show, Marrone invitaba a la gente al escenario. Así fue que mis amigos me convencieron de que cantara un hit de la época, Tres esperanzas , al lado de Marrone. Ese tema fue mi primer caballito de batalla. Con Marrone trabajé muchos años después, le conté la anécdota y aunque no me recordaba, se río mucho…”
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(Foto y nota: Cortesía de Clarín)
Dec 29 2011
A recordar…
Dec 29 2011




